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Imagina la antigua Roma, donde Julio César camina con autoridad y los gladiadores luchan bajo la mirada del Coliseo. Esta era, que se extendió desde el 753 a. C. hasta el 476 d. C., no solo definió la historia, sino que también dio forma a nuestra civilización occidental. Imagina recorrer calles romanas donde deambulan leones como mascotas y las carreras de carros vibran con peligro. La antigua Roma está a punto de mostrar su verdadera cara y desafiar lo que creíamos saber sobre su grandeza y su vida cotidiana.
#1: Entrenamiento para el Sacrificio Supremo: Los Gladiadores
La vida de los gladiadores giraba en torno a emocionar al público y triunfar en combate. Dominaban tácticas de lucha y el arte de dar y recibir golpes mortales, lo que demuestra que la esencia del espectáculo importaba más que la simple supervivencia.

Aunque no todos los duelos terminaban en muerte, la arena sí se cobraba la vida de algunos gladiadores. A medida que estos combates ganaron fama durante la época romana, también se volvieron más brutales. Para el siglo III, la tasa de mortalidad había alcanzado el 25 %.
