#31: Compró un Traje de Baño de Broma… y Ahora es su Única Opción
Se suponía que sería una broma de una sola vez: ponérselo, provocar una risa, tomar una fotografía y terminar. En cambio, resulta que es el único traje que realmente le queda, así que ahora debe comprometerse por completo a llevar en público un diseño muy… atrevido.

Casi se puede sentir el momento de la revelación. “Espera… este es cómodo”. Y así, la broma se volvió en su contra. Ahora descansa con confianza mientras todos los demás miran dos veces, y ya no hay forma de retroceder. A estas alturas, solo queda lucirlo con orgullo o nadar con ropa normal.
